Me da asco. Mi cuerpo, mi imagen. Y no sólo asco, vergüenza.
No entiendo cómo puedo gustarle a alguien y es más cómo la gente puede quererme y no pasar la misma vergüneza que yo cuando me ve. No me quiero ver, pero me peso. No me miro pero paso el día tirándome de la ropa para esconder mi asqueroso cuerpo, al que castigo comiendo de forma compulsiva. A lo mejor así me borro del mapa y desaparezco.
No sé como alguien puede apetecerle ser amiga de alguien tan asquerosa, ni mararla, sin asco. No ya entro en gustarle a alguien.
jueves, 14 de noviembre de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cuando era jovencita era muy idealista, bueno en realidad ahora también lo soy pero no tan intensamente y pensaba, por lo tanto, que las pe...
-
Necesito parar. Hace muchos años que no escribo nada y me da la sensación de que casi se me ha olvidado cómo se hacía. Tuve un blog hace m...
-
Llevo unos días algo perdida. Me cuesta centrarme en mí y no paro de darle mil vueltas a mi cabeza con mini obsesiones. Sueño sobresaltada c...
-
Bueno, pues pese a mis miedos y obsesiones me han dado la baja hasta el día 24 al menos. Qué mala noche, qué pesadillas y que presión en el ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario